Negación vasca radical del capitalismo mundial

TERCERA CINTA: DONDE, ANTES DE HABLAR DE LOS VASCOS -ETA Y EL MLNV- QUE QUIEREN HACER UNA REVOLUCION SOCIALISTA, SE EXPLICA EL COMO Y EL POR QUE DEL HUNDIMIENTO DE LA UNION SOVIETICA Y SU "SOCIALISMO REAL"

Los Estados Unidos "inventaron" la "guerra fría" para que sus empresas siguieran enriqueciéndose explotando al mundo

Esa "Doctrina Truman" es, desde 1947, la cobertura política con la que los Estados Unidos desarrollaron abierta y públicamente su CRUZADA CONTRA EL IMPERIO DEL MAL. Su confrontación con la URSS. Te insisto en que hoy conocemos ya las pruebas documentales de que el gobierno yanqui se lanzó a ella mintiendo. A sabiendas de que era falso el peligro de ataque soviético que se proclamaba como motivo para esa cruzada. Pero usándolo como doble pretexto para continuar con el pingüe negocio (para el complejo militar-industrial) de la fabricación de armas que ha forjado la impresionante riqueza de muchas de las mayores multinacionales yanquis. Y para aplastar a los pueblos que se resistieran a ser explotados por el capitalismo norteamericano para que florecieran y engordaran quienes hoy son los actores principales del capitalismo mundial: las multinacionales.

(Me parece útil abrir aquí un paréntesis para señalarte que esa "Doctrina Truman" fue la que justificó a los norteamericanos para que apoyaran, sostuvieran, financiaran y subvencionaran a aquel criminal sanguinario, a aquel dictador genocida, asesino y torturador de tantos y tantos vascos, que se llamó -escupe, por favor, cuando oigas su nombre- Francisco Franco. Fueron los yanquis quienes rompieron el bloqueo diplomático que las democracias capitalistas le habían impuesto por su condición de colaborador, amigo y aliado de los criminales de guerra nazis y fascistas).

Es preciso que comprendas bien que el bloque de clases dominante de los Estados Unidos se dedica a fabricar en la postguerra el espantajo del peligro del ataque de la URSS, mintiendo a sabiendas como hemos visto, por una razón que es buenísima (para ese bloque). Por la buenísima razón de que así puede seguir haciendo los fenomenales negocios que ha hecho durante la II Guerra Mundial. Y para ello no le importa en absoluto organizar una superchería sobre "el inmediato peligro" de un ataque soviético que en sus documentos secretos declaraba absolutamente improbable. Exactamente como ya hemos visto antes que no le importó montar las supercherías que le permitieron empezar a hacer esos negocios al engañar a su opinión pública para meterla en aquella guerra. El capitalismo industrial expansivo norteamericano ha comprobado de nuevo en la guerra contra alemanes y japoneses lo que ya había experimentado en la I Guerra Mundial. Es decir, que el armamentismo es un sistema excelente para hacer crecer casi sin límite los beneficios y para apropiarse gratis de una costosa investigación científica pagada por el presupuesto del Estado. Y quiere seguir haciéndolo. ¿Te parece poco motivo?.

Es igualmente preciso que comprendas bien que ese espantajo sirve también de pretexto para que los Estados Unidos justifiquen los más desvergonzados crímenes y no pocos atroces genocidios cuya auténtica causa es saquear o pagar a mínimo precio materias primas, imponer por la fuerza salarios bajos que supongan transferencias de valor al capitalismo norteamericano y conseguir o mantener el control norteamericano de los mercados que considera suyos.

"Lo más importante son los mercados; tenemos que procurar que los productos de este país sean usados y que se vendan", le explica en noviembre de 1944 el viceministro yanqui de Asuntos Exteriores, Dean Acheson, al presidente del Subcomité del Congreso encargado de la planificación económica de la postguerra. "No podemos tener empleo para todos y prosperidad en los Estados Unidos sin los mercados del exterior", añade. Acabada la guerra se constituye, mediante una adecuada mezcla de representantes del capital y de altos funcionarios, un Equipo de Planificación Política del Departamento de Estado (es decir el Ministerio de Asuntos Exteriores) de los Estados Unidos para formular los intereses estratégicos y de política exterior norteamericana y planificar los medios para lograrlos. Lo dirige George F. Kennan, que es quien en julio de 1947 escribe un influyentísimo artículo titulado Las fuentes de la conducta soviética, en el que se formula la Doctrina de la Contención. Es decir el dogma de fé de la política exterior yanqui a partir de entonces que exige enfrentarse a los soviéticos "con una fuerza contraria inalterable en todos los sitios donde ellos demuestren la intención de acercarse a los intereses de un mundo pacífico y estable".

Date cuenta de que la pregunta clave es la siguiente: ¿cómo definió ese Equipo de Planificación Política esos "intereses de un mundo pacífico y estable"?. Partieron de una premisa que era la constatación de un hecho. El de que "los Estados Unidos poseían alrededor del 50% de la riqueza mundial, pero que sólo representaban el 6,3% de su población". Una elemental lógica les llevó a reconocer que ese hecho, ese desequilibrio entre riqueza y población, esa disparidad, tenía necesariamente que provocar "envidia y prejuicios" contra los Estados Unidos. Y por eso concluyeron que lo más urgente que tenían que conseguir los órganos de gobierno norteamericanos era "desarrollar tipos de comportamiento político que mantengan esta disparidad sin causar daños a nuestra seguridad nacional".

Para lo cual era imprescindible, según ellos,"abandonar todo tipo de sentimentalismos y ensueños". Porque, como escribían con brutal franqueza, "no debemos engañarnos pensando que pudiéramos permitirnos el lujo de tener altruísmo y sentimientos de benefactor del mundo". "Deberíamos, siguen escribiendo en esas novísimas Tablas de la Ley norteamericana, dejar de asumir continuamente el papel de hermano mayor que cuida del menor". Y "Deberíamos dejar de hablar sobre objetivos tan inconcretos y al mismo tiempo tan poco realistas para el Extremo Oriente como son los derechos humanos, la elevación del nivel de vida y la democratización. No estará lejos el día en que tengamos que actuar con conceptos sencillos de poder. Cuanto menos nos estorben entonces máximas idealistas, tanto mejor".

Estas últimas feroces y cínicas frases se contenían en un análisis dedicado al Extremo Oriente. Pero el Equipo de Planificación Política las entendía aplicables en todo el planeta. El mismo Keenan celebró en 1950 en Washington una reunión conjunta con los representantes diplomáticos de América Latina en la que les explicó que la protección de nuestras materias primas -refiriéndose claro está a las materias primas latinoamericanas- era un interés esencial de la política exterior de los Estados Unidos. A renglón seguido discurseó sobre los peligros que amenazaban a esas materias primas. Peligros que según él provenían tanto de los pueblos como de los gobiernos nacionales latinoamericanos populistas y demagogos, débiles e infiltrados por los comunistas, que intentaran -insensatamente claro- utilizar esas nuestras (de los Estados Unidos) materias primas para aumentar el bienestar de la población latinoamericana.

Keenan ilustró a los embajadores latinoamericanos sobre la forma de hacer frente eficazmente a esa amenaza. Les dijo que:

"La respuesta final podría ser un poco desagradable, pero...no deberíamos vacilar ante la represión policíaca ejercida por los gobiernos nacionales. Esto no es nada vergonzoso, dado que los comunistas son esencialmente traidores. Es mejor tener un régimen fuerte en el poder que un gobierno liberal, si éste es indulgente y relajado y penetrado por los comunistas".

¿Ves la segunda e importante utilidad del espantajo del peligro de una inminente agresión soviética que se sabe que es mentira?. Usando ese espantajo los Estados Unidos utilizan su poder económico, las intrigas de sus espías y -cuando hace falta- la invasión pura y dura de sus marines para elevar al poder político en América Latina a una larga serie de sanguinarios asesinos que desempeñan el papel de dictadores militares. Los famosos regímenes fuertes que dijo Keenan. Que emplean típicas técnicas nazis enseñadas por los norteamericanos.

Ya antes de la capitulación alemana, en plena guerra aún, los yanquis comenzaron a proteger y reclutar alemanes (nazis destacados o no, criminales de guerra o no) en previsión del posterior enfrentamiento con la URSS. Científicos, espías, policías, expertos torturadores, etc. Hay, por ejemplo, constancia de que en el Fuerte Meade de Maryland se organizaron desde principios de los años cincuenta hasta 1957 programas para la CIA, la inteligencia militar y todas las demás agencias de inteligencia yanquis. Programas en los que se enseñó cuidadosamente la experiencia nazi de "contra-insurgencia" en Europa Oriental y la Unión Soviética.

¿Sabías que la técnica de las "desapariciones" de guerrilleros contrarios o de enemigos políticos fué inventada por un decreto de Hitler del 2 de febrero de 1942?. ¿Sabías que los militares latinoamericanos fascistas, entrenados en las escuelas militares norteamericanas (la Army School of the Americas, en Panamá, por ejemplo) y dirigidos y supervisados por los agentes norteamericanos, alumnos a su vez de aquellos profesores de tortura y terrorismo nazis, tienen récords como el de 38.000 "desaparecidos" en Guatemala, superior en número al de los "desaparecidos" argentinos que son más universalmente notorios por la labor de las magníficas, valientes y abnegadas Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo?.

Fíjate bien. Los datos, si se sabe buscarlos y se sabe mirarlos adecuadamente, encajan como piezas de un rompecabezas. Al estudiar la aparición del fenómeno de las empresas multinacionales unos investigadores de la Universidad de Harvard analizaron la evolución de 187 multinacionales norteamericanas. En 1945 menos de la mitad, 74, tenían sucursales en América Latina. Pero en 1967 prácticamente todas, 182, contaban con ellas. Y sus empresas subsidiarias en América Latina habían subido de 452 a 1.924.

Según datos del ministerio de Comercio norteamericano en 1970 las 298 mayores empresas de los Estados Unidos obtenían de sus sucursales en el extranjero un tercio de sus beneficios netos. En 1971 ya había 122 empresas multinacionales norteamericanas que conseguían más beneficios en el exterior que en los Estados Unidos . Y en 1974 se produjo un hecho excepcional, demasiado poco conocido e insuficientemente valorado: las ventas de las filiales de empresas norteamericanas en el mundo fueron superiores al Producto Nacional Bruto de la República Federal de Alemania. Es decir, que las filiales norteamericanas en el extranjero constituían la tercera potencia económica del mundo no comunista, sólo superadas por el Japón y por los propios Estados Unidos. ¿Te das cuenta de la coincidencia de la CRUZADA CONTRA LA URSS con el éxito de un pequeño número de multinacionales norteamericanas que cada vez concentran más y más riqueza y más y más poder?.

Creo que ya habrás entendido los motivos del capitalismo yanqui para desencadenar la guerra fría, para montar su CRUZADA CONTRA EL COMUNISMO sobre mentiras tan flagrantes como aquellas sobre las que el capitalismo español montó su CRUZADA contra la II República Española. En ambos caso, por supuesto, con el control de calidad para cruzadas que suponen las bendiciones de los cañones y los ejércitos por la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

U.S.A. venció a la URSS del "socialismo real" gastando dinero que enriquecía a las multinacionales del complejo militar-industrial